‘La chica Danesa’, ¿se quedó corto Hooper?

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Este artículo contiene algún spoiler suave del film, pero nada grave. Si eres muy quisquilloso, ¡no leas más!

Tras el Óscar por su papel de Stephen Hawking (La Teoría del Todo), fallar en la taquilla con lo último de los Wachowski y antes de ser el elegido para agitar su varita mágica al son de las letras de J.K.Rowling, Eddie Redmayne nos muestra cómo una mujer peleó por su lugar en el mundo en La chica danesa.

LA PELICULA

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Eddie Redmayne en La Chica Danesa

Dinamarca, años 20. Einar y Gerda Wegener viven una apacible vida inmersos en sus pinturas y en el amor que mutuamente se profesan. Un buen día Gerda necesita de una modelo femenina para una de sus pinturas y aquí empiezan a complicarse sus vidas. Complicarse, porque ella está enamorada hasta el tuétano de un hombre cuyo único delito fue nacer en un cuerpo equivocado.

LOS PROTAGONISTAS

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Alicia Vikander

Si esta película se mantiene a flote es por la labor de sus dos protagonistas, los cuales dotan de vida una semi representación teatral llevada al cine en casi la totalidad de su metraje que se antoja excesivo con sus dos horas de duración. Eddie Redmayne aporta lo que debe, la agonía de un hombre que se siente vacío por dentro y se desgarra por fuera por no haber nacido en un cuerpo adecuado (la escena en la que le cuenta a su mujer que ha soñado con su madre cuando el nació). Mención aparte se lleva la sobresaliente Alicia Vikander (Ex Machina, Operación U.N.C.L.E) , como una mujer que desconcertada inicialmente por lo que cree es un supuesto engaño a su amor pronto se dará cuenta que es mucho más que esto y apoyará a su marido a reconvertirse en Lili Elbe. La interpretación de esta última es de Óscar (el momento en que ve a su marido en los brazos de otro hombre y como lleva esa situación tan complicada es el claro ejemplo), cada vez que sale en pantalla algo ocurre, un gesto, una mirada… una gran actriz.

LA ESTÉTICA

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Paco Delgado

Sin entrar a valorar si lo más importante debe de ser esto o aquello, lo que hace de un film algo que merezca la pena recordar es su todo. La dirección fluida, el casting adecuado, la interpretación, la banda sonora y la belleza visual en interior y exterior dotará al conjunto de alma.

En este caso que nos trata la labor de Paco Delgado (Las brujas de Zugarramurdi, Los Miserables, Blancanieves), por la que ha sido nominado al Óscar de la academia, es sublime. El vestuario de los protagonistas te traslada a esa época y hace que entres en la historia, pero como ya hemos dicho es su todo lo que hace recordable y perdurable en el tiempo una película y esta dista de ser perfecta.

Los exteriores son de una belleza increíble, la escena final cuando van al lugar de nacimiento de nuestro protagonista, es de una belleza visual arrebatadora. Los exteriores en Inglaterra, Copenhague y Bruselas hablan por sí solos.

LA DIRECCIÓN

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Tom Hooper

De Tom Hooper se espera siempre lo máximo, y en La chica danesa no nos lo brinda, pues su dirección se hace pesada y tediosa sobre todo en la parte de París donde personajes van y vienen sin sentido alguno y en escenas donde la fuerza emotiva se deja ver (como la de los post-operatorios), se pasan por alto sin manejarlos con pulso y esto es labor del director. El firmante de El discurso del Rey y Los Miserables no termina de enganchar al espectador con esta desgarradora historia por lo que la película no termina de despegar como esa metáfora final del pañuelo que surca el cielo. El problema es que es imperfecta y el estilo visual de Hooper no engancha con el espectador, mitad por la cámara mitad por la labor de guionización, lenta y tediosa. Ellos son los únicos personajes principales, aguantan todo el peso de la película y en varias escenas como la de la primera aparición del personaje de Matthias Schoenaerts que entra y sale de escena con la velocidad del viento se demuestra esto.

CONCLUSION

Aunque al final es el espectador el que decide que le gusta, y aquí, en tema gustos todo es subjetivo, nada es blanco o negro, como en la vida, y por ello, solo por meterse en la piel de esta luchadora incansable que es Lili; por ver cómo el amor traspasa cualquier perjuicio, sea en la época que sea, y aunque sea de una manera lenta, saldrás pensando que siempre habrá alguien que a pesar de todo y de todos que contra viento y marea luchará por lo correcto, aunque no sea bien visto. Chapeau Lili.

Sobre el autor del artículo

Manuel Fernández
Manuel Fernández

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